Máximo Agustín Mantilla Campos, secretario personal de Alan García Pérez, en foto de archivo, exponiendo en el local central del Partido Aprista Peruano.(Foto: "Caretas")
Con la venia de Alan García Pérez y contando con la aprobación –hoy negada– de Jorge Castillo Gálvez y Mercedes Cabanillas, Agustín Mantilla Campos mantuvo contactos políticos, durante la década de la dictadura, con Vladimiro Montesinos Torres. Como consecuencia de la grabación de una de sus conversaciones con Montesinos, el país se enteró de la realidad de las negociaciones encubiertas del alanismo con el fujimorismo. Los tratos de Mantilla con Montesinos constituyeron, sin duda alguna, un golpe inesperado para muchos peruanos y para el aprismo en general.
A pesar que las relaciones ocultas con Montesinos formaban parte de una política aprobada por el propio AGP y en la que participaron Castillo Gálvez y Mercedes Cabanillas, Mantilla declaró que él era el único responsable de lo sucedido. Con ello entregó al alanismo la prueba suprema de sacrificio personal y familiar, pues por proteger a García Pérez y a sus colegas Castillo y Cabanillas, Agustín arrastró en su tragedia, sin quererlo, a varios miembros de su propia familia.
Hoy Agustín Mantilla, a pesar de su salud quebrantada, se apresta a reingresar a la escena visible del Partido Aprista y probablemente la ocasión la proporcionará la manifestación por el Día de la Fraternidad del próximo 22 de febrero. Por ello resulta interesante leer la siguiente entrevista, en la que Mantilla se expresa sobre el gobierno de Alan García. Fue realizada por la Revista PescaPerú de Lima, y fue publicada en su edición de enero de 2007.
Revista PescaPerú: ¿En qué año y cómo llega al sector pesquero?
AMC: Trabajé para el Consorcio Pesquero, dedicado a la comercialización de la harina de pescado, el año 1970 y luego de la expropiación de la industria pesquera, en la Empresa Comercializadora de Harina y Aceite de Pescado (EPCHAP).
Revista PescaPerú: Es usted recordado con mucho afecto y cariño por los pesqueros...
AMC: Compartimos lo mejor de nuestras vidas en EPCHAP y PescaPerú. Son recuerdos gratos que los llevo dentro de mi corazón, especialmente de mis compañeros, de quienes mucho aprendí.
Revista PescaPerú: ¿Cuándo decide dejar la empresa PescaPerú?
AMC: Dejé PescaPerú en 1983 y pasé a trabajar junto al presidente Alan García, como su secretario privado.
Revista PescaPerú: ¿Sabe usted que muchos trabajadores humildes, armadores y empresarios, han inducido esta entrevista?
AMC: Me enaltece y me obliga a ser leal con ellos. Vaya para todos mi invariable gratitud y aprecio imperecedero.
Revista PescaPerú: ¿Siempre fue aprista y desde cuándo?
AMC: Desde el vientre de mi madre. Provengo de una familia norteña acendradamente aprista.
Revista PescaPerú: ¿Fue secretario de organización y general del APRA?
AMC: Acaté la decisión de las bases del Partido y lo hice con entrega total, cumpliendo mi deber de aprista.
Revista PescaPerú: ¿Fue ministro del interior en tiempos muy difíciles?
AMC: Hubo mucha entrega y servicio a la patria, dedicación con honor y profesionalismo de los oficiales generales y de la policía, que permitió finalmente el éxito en la lucha contra el terrorismo y en la captura de sus principales líderes. Ese final demandó años de planificación e inteligencia.
Revista PescaPerú: ¿Se arrepiente de tanta entrega?
AMC: No, para nada. Soy un hombre feliz, que cumplió a cabalidad los encargos. Cumplí con mi deber y aquí me tiene, siempre aprista al pie de mi Partido.
Revista PescaPerú: ¿En los años 90 usted cargó solo la pesada cruz del APRA?
AMC: No. El APRA es un credo y yo sólo un soldado más del aprismo, dispuesto a alcanzar un lugar, pero no el honor de quienes sufrieron el martirologio de la clandestinidad, la persecución y el destierro. Creo haber cumplido con mi deber de aprista. Así me forjaron y así moriré.
Revista PescaPerú: ¿Sufrió prisión? ¿Cuántos años?
AMC: Dos años en el gobierno de Fujimori y cuatro años y medio en el de Toledo, que parece que fueran bastantes.
Revista PescaPerú: ¿En el 2000, cuando las esperanzas eran muertas, se inmoló?
AMC: No había esperanzas. Fujimori se nos quedaba. Nadie en verdad sospechaba lo que sucedía por dentro. La dictadura era cerrada. Los partidos políticos habían sido devastados; las instituciones y la prensa secuestrados, pero pocos nos acordamos ahora de lo que pasó. Yo pequé políticamente… También ya pagué.
Revista PescaPerú: Pasó seis años y medio en la cárcel.
AMC: Ya pasaron. He sido devuelto a la libertad y con humildad y sin rencores me someto a ella. El pueblo aprista me ha perdonado y con él trabajaré para que en el Perú, haya pan con justicia y libertad.
Revista PescaPerú: Hoy pareciera que su silencio o su lealtad es letal...
AMC: No. Ya estamos hablando. Hay demasiado por hacer en nuestra patria. Hay trece millones y medio de peruanos en pobreza, millones de niñas y niños desnutridos y mal nutridos. Felizmente –y creo que ya entendimos– con un banco de proteínas en nuestro mar, para ser una nación feliz y bien alimentada, con una visión de una sierra exportadora y una selva emprendedora, estamos logrando sinergia entre estado, nación y territorio. Es lo que faltaba.
Revista PescaPerú: Mucha gente lo aprecia y en el APRA se le reclama…
AMC: Tratamos de hacer siempre lo mejor, por el Partido y por la causa del país. Nunca me he marchado, sigo siendo un soldado del aprismo.
Revista PescaPerú: ¿Volverá?
AMC: Ya le dije. Jamás me fui. En el APRA nací y en él moriré: al pie de mi Partido.
Revista PescaPerú: ¿El APRA vive la peor crisis de su historia?
AMC: Todo el sistema. Hemos convertido todos a la política, en una mala palabra. Es hora de la acción organizada, de la sinergía de voluntades. Así siempre lo vio y lo quiso Haya.
Revista PescaPerú: ¿Con una organización muy débil, sin dirección, ni conducción?
AMC: No. El Partido tiene que ser reconstruido en su mística y en la formación de cuadros. Estoy seguro que se reencontrará con su destino y con el pueblo.
Revista PescaPerú: Perdieron Trujillo, la cuna y la tumba del inmortal Haya de la Torre…
AMC: Poco se aprende con la victoria, pero mucho con la derrota. Ya vienen nuevos tiempos. Nos hemos apartado un poco del corazón de las gentes. Es momento que las promociones jóvenes del aprismo trujillano dirijan el Partido en esa región. El APRA no se apartará de su destino histórico. Estoy seguro que será un gran gobierno y que el 2007 será un año más social para todos los peruanos.
Revista PescaPerú: ¿Una vez más resistirá Agustín Mantilla la agonía y tal vez la muerte del APRA?
AMC: No hay buenas ni malas masas, sólo hay buenos o malos dirigentes. Esto lo repetía siempre el maestro Haya y ya le dije, el sistema político está en crisis, el pueblo siente rabia y mal humor. Recién se empieza y tenga la seguridad que las cosas empezarán a cambiar en el 2007. Se acelerará la descentralización del poder, se reorientará el proceso de construcción regional, su articulación creadora vendrá desde abajo, reevaluando los conceptos de estado, nación y territorio, en un proceso social, político y económico de carácter irreversible. Para entonces el APRA y su gobierno vivirán en el corazón de las gentes.
Revista PescaPerú: Muchas gracias don Agustín. ¿Algunas palabras finales?
AMC: Fe y mucha acción, esperanza en la gran transformación. Las grandes causas no perecen por la derrota pasajera. Ha llegado la hora del consenso, de la articulación, especialmente con el Perú provinciano. El 2007 será un año más social y más político para todos los peruanos.





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