domingo, abril 27, 2008

¿Por qué Alan García resucita al MRTA? - Un fantasma recorre la Casa del Pueblo (Escribe: Dante Castro Arrasco)

Víctor Polay Campos, antiguo y sacrificado militante aprista conocido en el PAP como el "Chino" Polay. El siguiente artículo comenta las razones del maníaco-depresivo García Pérez para introducir en el debate político el tema MRTA.

Mientras tanto, organizaciones apristas como la Lista de Correo Electrónico
APRA GLOBAL, fundada el 15 de marzo de 1999, coloca al final de cada uno de sus mensajes el siguiente texto, que denuncia la felonía de AGP: "La ideología y el programa del APRA caracterizan a nuestro movimiento como antiimperialista, unionista, nacionalista y solidario. Por ello, no confundimos aprismo con alanismo y rechazamos el régimen neoliberal imperante, presidido por García Pérez, un traidor a los principios de Haya de la Torre."

Desde el sacrificio de 14 guerrilleros del MRTA en la casa del embajador japonés Morihisa Aoki en abril de 1997), muchos se dieron cuenta que el MRTA no existía como organización. ¿Por qué? Aún no había muerto abaleado el obrero Nestor Cerpa Cartolini, aún sus chicos y chicas jugaban pelota en el gran salón de la mansión nipona, aún los secuestrados recibían micrófonos de manos del hoy purpurado cura Juan Luis Cipriani, cuando se hizo evidente que esa toma armada no contaba con apoyo desde afuera. Es decir, ni una pinta, ni un coche bomba, ni un petardazo aunque sea para hacer ruido no más. ¿Acciones armadas en el interior? Ninguna. ¿Ataques a comandancias policiales? Ni para muestra.

La soledad inmensa en que se encontraban aislados los 14 guerrilleros, evidenciaba que el MRTA no existía más. Tal vez ésa haya sido su última decepción. De eso aprovechó el dictador Fujimori para ordenar la sangrienta retoma de la casa de Morihisa Aoki y el rescate de los rehenes con un poder de fuego de diez contra uno. No hubo prisioneros, ni rendidos, ni heridos. Ni la derecha más democrática y antidictatorial se ha propuesto averiguar por qué. Hasta quienes hoy piden condena para el dictador Fujimori y su siniestro asesor Montesinos, los felicitan por liquidar sin piedad a prisioneros de guerra.

Pero ahora que no nos vengan con el cuento de que el MRTA existe, se está reorganizando, está rebrotando, etc. Puras patrañas para sorprender incautos y aterrorizar a la población más joven. Durante los siguientes diez años, jamás se supo de acciones armadas o propagandísticas del MRTA, excepto dislates de su "vocero oficial" en Alemania, quien le agarró el gusto al cargo. Alguien que empezó a envejecer jugando solitario, fue el último en apagar la luz del MRTA.

Lo cierto es que el MRTA no sobrevivió a sus contradicciones internas. ¿Pudo haber existido el MRTA después de la muerte de Nestor Cerpa Cartolini? Por supuesto que sí. Pero no tubo capacidad de reorganizarse sin líderes históricos sobrevivientes ni voluntad de generar nuevos cuadros. La izquierda revolucionaria en el Perú considera al MRTA como un capítulo cerrado de la historia, del cual hay que aprender. Y el aprendizaje comienza evaluando sus errores y aciertos. En ese orden.

La verdad de la milanesa: rebelión en la granja

¿Qué está pasando dentro del APRA? Eso debería preocupar más al mandatario García. Hay una rebelión de conciencias dentro del Partido Aprista que cuestiona el neoliberalismo de Alan García y la poca participación que ha concedido dentro del poder a sus correligionarios. Pero eso no es todo: hay un sector rebelde en el APRA que piensa muy bien a favor de su ex-compañero Víctor Polay Campos. Este sector de apristas no duda en manifestarse a favor de una amnistía o indulto. Este sector de apristas está completamente de acuerdo con las conclusiones del parlamento europeo acerca de la naturaleza no terrorista del MRTA.

Víctor Polay Campos fue aprista en su niñez y juventud, hijo de una familia aprista tradicional en donde se heredan también las convicciones ideológicas reforzadas por la persecución, carcelería y destierro que padecieron los fundadores del APRA. Cuando Víctor se da cuenta que su partido ha abandonado las banderas iniciales antiimperialistas y antioligárquicas, se va por el mismo camino que dejó trazado Luis de la Puente Uceda.

Muchos apristas de la generación de Polay Campos cuestionan seriamente este último desvío de Alan García a favor del neoliberalismo, de los gabinetes compartidos con la ultra derecha y el Opus Dei, así como la cesión de territorio peruano a bases norteamericanas. Otros más jóvenes, cuando están pasaditos de copas, gritan por la libertad de Víctor Polay. La rebelión en la granja es muy preocupante.

La tiranía del almirantazgo

Para nadie es un secreto que el ministro del Interior, Luis Alva Castro es rehén del almirante y hoy vicepresidente Luis Giampietri, (el asesino de El Frontón en la masacre de presos políticos de 1986). Todo quedaría entre Luchos y Luchas, si es que Giampietri no se hubiera impuesto para radicalizar la represión contra los sectores populares organizados. Una concesión entre genocidas fue la andanada de decretos del año pasado que obraba en favor de las fuerzas armadas y policiales, dándoles plena licencia para matar. El criminal Giampietri puede estar orgulloso de cogobernar con las fuerzas más conservadoras del país, con el Opus Dei y además con el APRA.

La casta de la Marina de Guerra hoy impone sus condiciones no sólo al APRA, sino a las dos fuerzas armadas restantes: Ejército y Aviación. Principalmente el Ejército, desarticulado por la persecución de oficiales venales del fujimontesinismo, acusados de corruptelas flagrantes, sin líderes de valía, ha sido más fácil de someter por el imperio de los uniformes blancos. La blanca Marina pide soluciones rápidas contra la cholada, contra las turbas de indios sublevados, contra los residuos del comunismo y también contra la supuesta "penetración ideológica" chavista hasta ahora no demostrada ni en las casa del ALBA ni en ninguna otra parte. Ya fracasó el cuento de las casas del ALBA, entonces la represión generalizada contra la rebelión de los estómagos vacíos, necesita de otro justificativo: el rebrote terrorista.

Hay apristas que admiran a Chávez y otros a Polay

En secreto, los más fieles al legado de Víctor Raúl Haya de la Torre, admiran al presidente venezolano. Eso es una realidad porque Hugo Chávez ha puesto en práctica el programa de Haya, antiimperialista, antifeudal, agrarista, nacionalista y bolivariano. Hasta el solapado y empírico antimarxismo de Chávez se parece mucho al elaborado macartismo de Haya. Es justamente ese sector el que viene preocupando al anticomunista de toda una vida, Mauricio Mulder. Las pesadillas del genocida Alan García no solamente tienen imágenes de El Frontón, Cayara, Accomarca o Molinos (matanzas inolvidables en su primer gobierno), sino que tienen el rostro de los seguidores de Haya de la Torre y sus dedos índices señalándolo para decirle: TRAIDOR.

A esos apristas chavófilos por afición o convicción, se le suman los que por razones de humanidad y de reconocimiento a viejos lazos de militancia, piden la inmediata libertad de Víctor Polay Campos. Una fuerza cada vez menos ocultable presiona dentro del APRA para que se produzca la amnistía.

Pero el delincuente Alan García no sólo le teme al almirantazgo, a sus amigos del Opus Dei, a los líderes de la inversión privada o al imperialismo yanqui. García le teme a Víctor Polay Campos, porque éste tiene mucho qué decirle a los medios de prensa, a la opinión pública, acerca del presidente que hoy –por segunda vez– padecemos. Es mejor desatar una campaña nacional de persecución contra el supuesto rebrote del MRTA, (cosa improbable, indemostrable e imposible), que empezar a censurar-procesar-expulsar a sus propios compañeros de partido.

Dante Castro Arrasco
26 de abril de 2008

1 comments:

Web professional dijo...

Estimado Dante Castro:
Una pregunta. Cuando Ud. apoya a la coordinadora bolivariana.. lo hace bajo que bandera? Es decir, como se llama la organizacion peruana, donde Ud. está y con la que se presenta ante la coordinadora?